
Al paso de los días, la observación más astuta que siempre logre tener fue mi silencio,
Así te fui entregando a diario el misterio que entre mis pensamientos se localizaba; y tan
Pronto va y viene el silencio descubría un bello misterio, y sin decir nada entablamos una
conversación con la mirada…
Y así sentí ese flechazo que parecía ser más que perfecto, Así comenzó secretamente a
brillar el sol, y a regalarme esos viejos destellos que anteriormente veía con el alma de
niña, esos que entraban por mi ventana cada mañana y me hacían sonreír.
Regresan las viejas melodías que antes cantaba como una lolita por los pasillos del
colegio.
Un día una tormenta al otro un destello de mil años luz, así lo sentí miedo, nervios, celos,
felicidad, desesperación, dudas, , así se dislocaron mil sentimientos dentro de este
armazón de carne y hueso, que tan impenetrable parece ser, y tan frágil es, ese destello
ciegos y sordos nos dejo, para permitirnos conocernos sin temores ni Prejuicios, para
dejarnos abandonar el pasado y arrancar el presente.
Hay miedo que entre dudas se encierra, pero hay que saber que somos como navegantes
en un mar cuya marea no pareciera llevar rumbo alguno, pero que cuando menos lo
esperamos llega la calma, sale el sol y con una bella brisa te rocía el alma; así cada
mañana ese rocío refresca la mía, recordándome que te veré de nuevo.
Ahora tengo la certeza de que lo que tengo para darte es amor, para que vivas con la
misma emoción que siento yo .